Agua y minería en Mendoza: 

Conflictos y 

soberanía ambiental

Introducción

Mendoza, provincia de clima árido y oasis irrigados, organiza su vida y su economía alrededor del agua. Este recurso sostiene la vitivinicultura y la agricultura —columnas de su identidad productiva y cultural— y condiciona cualquier política de desarrollo. La expansión de la minería a cielo abierto y el fracking, técnicas intensivas en agua con riesgos de contaminación, tensiona dos modelos en disputa: protección del bien común y explotación de recursos naturales. Esta tesis desarrolla el vínculo entre agua y extractivismo en Mendoza, integra antecedentes históricos (como la tradición vitivinícola ligada a Gral. San Martín y la fundación de Navarro Correas) y analiza la actualidad de los conflictos, con una prognosis que proyecta escenarios y explica por qué el agua vale más que el oro o el gas.

Objetivos

  • Académicos: integrar hidrología, economía política, derecho ambiental y sociología de los conflictos para comprender el caso Mendoza.
  • Sociales: documentar actores, dinámicas y repertorios de movilización en torno a la defensa del agua.
  • Políticos: evaluar la Ley 7722 y su impacto como dique normativo frente a la minería metalífera con sustancias tóxicas.
  • Propositivos: delinear alternativas de desarrollo sustentable que preserven la base hídrica y la matriz productiva.

Marco teórico

  • Agua como recurso estratégico: en territorios áridos, el agua determina la habitabilidad, la producción y la configuración urbana. En Mendoza, la provisión depende de glaciares y ríos cordilleranos, administrados mediante un sistema de oasis con infraestructura de riego.
  • Extractivismo/neoextractivismo: enfoque que describe economías basadas en la extracción intensiva de recursos naturales, con alta conflictividad socioambiental y promesas de renta de corto plazo frente a riesgos de largo plazo (ambientales y sociales).
  • Legislación protectora: la Ley 7722 (2007) prohíbe el uso de cianuro, mercurio y ácido sulfúrico en minería metalífera, establece Evaluación de Impacto Ambiental y control legislativo, y se consolidó como un símbolo de soberanía hídrica.
  • Soberanía ambiental: capacidad de las comunidades de decidir sobre su territorio y recursos, articulando protección ambiental con identidad y derechos colectivos.

Metodología

  • Revisión documental: normativa provincial (Ley 7722), fascículos oficiales sobre agua en Mendoza, informes científicos (CONICET/INCIHUSA), y bibliografía sobre extractivismo.
  • Estudios de caso: proyectos San Jorge (cobre/oro) y Potasio Río Colorado (potasio), por su relevancia en la agenda provincial.
  • Análisis de conflicto: movilizaciones de 2019 contra la modificación de la Ley 7722 y repertorios de acción de asambleas y organizaciones.
  • Fuentes complementarias: crónicas históricas sobre vitivinicultura y vínculos con San Martín; historia de Bodega Navarro Correas; artículos periodísticos y de investigación sobre fracking y su impacto en regiones productivas.

Desarrollo

Mendoza como desierto irrigado

  • Condición árida y sistema de oasis: Mendoza registra precipitaciones bajas (en torno a 150–250 mm anuales según zonas), por lo que la vida urbana y rural depende del agua cordillerana captada y distribuida mediante diques y canales. La ingeniería hídrica transforma el desierto en oasis productivos; sin esa red, la agricultura sería inviable.
  • Vulnerabilidad estructural: la dependencia de caudales nivoglaciares expone a la provincia a variaciones interanuales, sequías prolongadas y conflictos por asignación del recurso. Cualquier reducción en disponibilidad o calidad del agua repercute directamente en la sustentabilidad provincial.
  • Gestión y cultura del agua: la administración del recurso (turnos de riego, derecho de agua, inspecciones de cauce) es parte de la institucionalidad y de una cultura social que reconoce al agua como bien común, no como mercancía.

Matriz productiva y vitivinicultura

  • Motor económico y simbólico: Mendoza concentra la mayor parte de la producción de vinos del país; la vitivinicultura exige agua de buena calidad para riego (eficiencia, salinidad, transporte de nutrientes) y para procesos industriales (limpieza, estabilización, seguridad alimentaria).
  • Diversificación agrícola: además de la vid, se cultivan frutales (ciruela, durazno, pera), hortalizas y forrajes, todos dependientes de riego. Esto configura una economía arraigada en la disponibilidad hídrica con alto empleo directo e indirecto.
  • Competencia por usos: la demanda urbana, la industria y la energía compiten por un recurso escaso; el equilibrio de asignaciones es clave para evitar efectos de desplazamiento sobre la agricultura y la vitivinicultura.

San Martín y la vitivinicultura

  • Impulso histórico: José de San Martín comprendió el valor del cultivo de la vid como parte de un proyecto de independencia con base productiva propia. Promovió prácticas agrícolas y una visión de desarrollo que enlazaba economía, cultura y soberanía.
  • Territorio productivo: el Este mendocino (San Martín, Junín, Rivadavia) consolidó grandes superficies de viñedos; la organización del riego y la colonización agrícola en esta zona son pilares de la historia productiva provincial.

La creación de la Bodega Navarro Correas

  • Orígenes y continuidad: en 1798 Juan de Dios Correas plantó sus primeras vides; más tarde, la familia consolidó la elaboración con Edmundo Navarro Correas, dando identidad a una de las marcas tradicionales de Mendoza.
  • Vínculos históricos: los Correas participaron de la vida pública y colaboraron con la gesta sanmartiniana, inscribiendo la bodega en una narrativa de soberanía y legado cultural.
  • Actualidad: hoy forma parte del Grupo Peñaflor y mantiene líneas de alta gama que articulan tradición y modernización enológica.

Cambio climático y retroceso de glaciares

  • Reservas estratégicas: los glaciares funcionan como reservorios que sostienen caudales estivales; su retroceso disminuye el "colchón" hídrico en épocas críticas.
  • Impactos proyectados: el calentamiento altera el ciclo del agua (menos nieve, cambios en régimen de deshielo, mayor evaporación), afectando cantidad y calidad del recurso y presionando la seguridad hídrica agrícola y urbana.
  • Crisis hídrica persistente: la combinación de menor aporte nivoglaciar y eventos extremos obliga a reconfigurar la gestión del agua (eficiencia de riego, reuso, protección de fuentes, gobernanza participativa).

Minería a cielo abierto

  • Qué es y cómo opera: extracción masiva de minerales en superficie mediante voladuras, trituración y procesos de concentración; la metalífera a gran escala suele utilizar lixiviación con sustancias como cianuro o ácido sulfúrico para recuperar metales de baja ley.
  • Huella hídrica y riesgos: demanda volúmenes significativos de agua en fases de molienda, transporte y lixiviación, con potenciales impactos: drenaje ácido, filtraciones, afectación de cursos y acuíferos, y riesgos sobre glaciares y periglaciares si las áreas de influencia se solapan con ambientes criogénicos protegidos.
  • Caso San Jorge: proyecto de cobre/oro que enfrentó resistencia social y controles normativos; se convirtió en un emblema del límite social y legal a la minería con sustancias tóxicas en Mendoza.
  • Incompatibilidad con la matriz hídrico-productiva: en una provincia desértica con economía basada en agua de calidad para alimentos y vinos, la minería a cielo abierto introduce externalidades que amenazan la base productiva y la licencia social.
  • Gobernanza y Ley 7722: la normativa no "prohíbe la minería" en abstracto, sino sustancias y procedimientos; exige evaluación ambiental y control democrático. En la práctica, la conjunción de escasez hídrica, riesgos y rechazo social ha cerrado la ventana a la megaminería tóxica.

Contexto del fracking en Argentina (y su impacto en Mendoza)

  • Localización y técnica: Vaca Muerta se extiende por Neuquén y zonas de Río Negro y Mendoza. La fractura hidráulica inyecta agua, arena y aditivos químicos a alta presión para liberar hidrocarburos en rocas de baja permeabilidad.
  • Riesgos y externalidades: consumo de agua, manejo de efluentes y lodos, potencial migración de contaminantes, inducción sísmica, y competencia por el recurso en cuencas compartidas con agricultura y vitivinicultura.
  • Efectos en regiones productivas: en el Alto Valle de Río Negro se registran tensiones entre expansión hidrocarburífera y producción frutícola; en Mendoza, el debate se centra en compatibilidad hídrica, trazabilidad ambiental y reputación de alimentos y vinos.
  • Percepción internacional: mercados sensibles a sustentabilidad observan el origen y prácticas productivas; cualquier riesgo percibido sobre agua y territorio puede afectar prestigio y acceso comercial.

Actualidad de los conflictos

  • Intento de reforma (2019): la modificación de la Ley 7722 habilitando sustancias tóxicas desató movilizaciones masivas bajo el lema "El agua de Mendoza no se negocia".
  • Restitución de la norma: la presión ciudadana y el costo político obligaron a retrotraer la reforma, consolidando la 7722 como patrimonio social.
  • Continúa la disputa: el fracking y proyectos extractivos siguen bajo escrutinio social y científico; Mendoza junto a Chubut se proyectan como símbolo de defensa del agua y soberanía territorial.

Minería, fracking y agua en Mendoza

  • Escenario de expansión extractiva: habilitar megaminería o fracking intensificará la presión hídrica, aumentará la conflictividad y podría erosionar la matriz agro-vitivinícola, afectando empleo, exportaciones y reputación internacional.
  • Escenario de resistencia social: la experiencia de 2019 indica alta capacidad de movilización; cualquier flexibilización normativa enfrentará oposición organizada, manteniendo cerrada la ventana a la megaminería tóxica.
  • Escenario de transición sustentable: priorizar agua y alimentos, invertir en eficiencia hídrica (riego presurizado, monitoreo), energías renovables, economía circular y turismo de bajo impacto puede consolidar un modelo resiliente y prestigioso.

Por qué el agua vale más que el oro o el gas

  • Valor vital: el agua es insustituible para la vida y la producción de alimentos; oro y gas son recursos económicos prescindibles a escala vital.
  • Valor económico sostenido: la agricultura y la vitivinicultura generan empleo estable y exportaciones sostenibles; los ciclos "boom and bust" extractivos suelen dejar pasivos ambientales que destruyen el capital natural.
  • Valor cultural: el agua sostiene una producción ancestral —vino, oasis, alimentos— que conforma la identidad mendocina; el oro y el gas no arraigan del mismo modo en la memoria colectiva.
  • Valor estratégico en crisis climática: la escasez creciente de agua dulce y la transición energética reducen el atractivo de hidrocarburos; el agua se convierte en recurso geopolítico esencial para el siglo XXI.

Huella hídrica agrícola

  • Demanda de agua: según el Plan Maestro Hídrico de Mendoza, la agricultura es el principal consumidor de agua en la provincia, con más del 80% del total de las extracciones.
  • Eficiencia relativa: aunque el riego tradicional tiene pérdidas, la modernización (riego por goteo, aspersión) mejora la eficiencia y reduce el consumo.
  • Valor agregado: cada litro de agua destinado a la vitivinicultura se traduce en productos con alto valor cultural y económico (vino, frutas, hortalizas).
  • Empleo: la agricultura bajo riego genera más puestos de trabajo por litro de agua usado que la minería.

Huella hídrica minera

  • Consumo intensivo: la minería metalífera a cielo abierto demanda enormes volúmenes de agua para procesos de molienda y lixiviación.
  • Riesgos de contaminación: el uso de sustancias tóxicas (cianuro, ácido sulfúrico) implica que el agua utilizada puede quedar inutilizable para otros fines.
  • Retorno económico limitado: la minería genera ingresos concentrados en pocas empresas y empleos de menor densidad por volumen de agua consumido.
  • Impacto territorial: en zonas áridas como Mendoza, el uso de agua por la minería compite directamente con la agricultura y el abastecimiento urbano.

Comparación directa

Indicador Agricultura (vitivinicultura y cultivos) Minería a cielo abierto
Porcentaje del uso de agua en Mendoza >80% del total Bajo en volumen absoluto, pero intensivo y localizado
Empleo generado por litro de agua Alto (agricultura bajo riego) Bajo, empleo concentrado en fases extractivas
Valor agregado cultural/económico Vinos, frutas, alimentos con identidad Metales exportados sin arraigo cultural
Riesgo de contaminación Bajo, controlable con buenas prácticas Alto, por uso de químicos tóxicos
Sustentabilidad a largo plazo Compatible con matriz productiva Incompatible con escasez hídrica y matriz agrícola

Importancia de la Huella Hídrica: La huella hídrica agrícola en Mendoza, aunque elevada en volumen, se traduce en empleo, alimentos y exportaciones con identidad cultural. La huella hídrica minera, en cambio, implica consumos intensivos con menor retorno social y riesgos de contaminación que comprometen la base productiva. En este contexto, el agua vale más que el oro o el gas, porque garantiza vida, cultura y futuro.

Bibliografía y enlaces

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