La importancia de la Antártida, fundamentalmente, se debe a que es rica en recursos naturales vitales, la mayor reserva de agua dulce del planeta, y recursos minerales y energéticos, además de ser el epicentro de los estudios científicos, Ej. sobre el cambio climático.
El 22 de febrero no es una efeméride más, es el día de la Antártida Argentina, es el continente que hace que Argentina sea un país bicontinental. Esta fecha no es una efemeride mas, se conmemora la creación de la primera base científica del mundo, el Observatorio Meteorológico Antártico Argentino "Orcadas" en 1904, y se izó por primera vez el pabellón Argentino en ese Continente. Este 22 de febrero de 2026 se cumplen 122 años de presencia ininterrumpida de la República Argentina en la Antártida y se inicia la presencia humana permanente más antigua del mundo, siendo los únicos ocupantes durante los siguientes 40 años, y la base es reconocida como el primer establecimiento con carácter permanente y que permanece activa. Estos hechos tienen un valor trascendental a la hora de discutir la soberanía Argentina en la Antártida.
Hace 5 años el 22 de febrero de 2022 publique en Diario Norte de la provincia del Chaco publique un artículo titulado, "ANTÁRTIDA ARGENTINA, HISTORIA DE PATRIOTAS", donde me interrogue "Si en nuestra sociedad hoy preguntamos qué se festeja el 14 de febrero, no hay dudas que la gran mayoría respondería al instante, "el día de Los enamorados, San Valentín". Ahora bien, si preguntamos qué celebra nuestro país el 22 de febrero, muchos quedarían pensando y el por qué seguramente no habrá respuesta".
A partir de ahí y todos los años sucesivos continúe publicando en la fecha alusiva el mismo interrogante y aun no he encontrado respuestas, solo ha crecido mi preocupación por el deterioro soberano de nuestra Argentina y en particular de la Antártida Luego de cinco años de la primera publicación nada ha cambiado, lentamente la historia de patriotas y el sueño de la Antártida Argentina va quedando cada vez más lejos, mientras que gran parte del mundo no solo observa sino que se ocupa de marcar una fuerte presencia en la Antártida.
La República Argentina ha tenido graves problemas con la visibilización soberana de la Antártida en los últimos años, fundamentalmente tienen que ver con haberse bajado el nivel de las inversiones económicos, políticos, estratégicos, científicos, técnicos, culturales, turísticos en el territorio, sobre todo se han debilitados los aportes en logística y ciencia, esta, esta ultima instrumento fundamental de poder y a la vez la herramienta política que inclina la balanza a favor de los países que poseen la mayor capacidad científica.
Analizar ampliamente las causas políticas exceden a este texto por su amplitud, que sin dudas son multicausales que van desde la falta de voluntad de algunas administraciones sobre todo de derecha alineadas al liberalismo, para las cuales la soberanía no es lo más importante, a la incapacidad económica de gobiernos progresistas que han priorizado otras cuestiones emergentes sin tener presente el valor futuro del continente blanco, hasta actitudes irresponsables de representantes de la Cancillería Argentina que han permitido por Ej., la construcción británica de la base Rothera sin estudio de impacto ambiental.
Hoy Argentina está muy lejos de ejercer una autonomía estratégica. En la Antártida convergen los grandes temas de la agenda mundial y Argentina está viendo desde el balcón pasar la realidad, lejos de llevar adelante una política exterior pragmática, inteligente y sobre todo coherente con nuestra historia. Es decir que la falta de desarrollo antártico argentino es pluricausal. Esta situación le ha permitido a Gran Bretaña, sobre todo luego de la guerra por Malvinas, consolidar su posición en el Atlántico Sur mediante el Complejo Militar de Monte Agradable, ubicado en la Isla Soledad, y además está al servicio de la OTAN, desde donde le permite ejercer el control y acceso a la Antártida. En el Atlántico Sur (Malvinas, Georgias y la Antártida) operan distintos países permanentemente de manera ininterrumpida donde se destaca el Reino Unido, pero en virtud de la celeridad de los tiempos actuales donde se avizora un Nuevo Orden Mundial y con la Erosión del Derecho Internacional por la Disputa por los Recursos Naturales, la Antártida adquiere un rol geoestratégico y político inconmensurable.
Recordemos que Argentina tiene hidrocarburos, litio, tierras raras y una ubicación geográfica estratégica privilegiada precisamente por su cercanía a la Antártida y que actualmente Argentina se alineó incondicionalmente con Estados Unidos que está haciendo pie en Tierra del Fuego, escalón de acceso al Continente Blanco. Con lo cual EEUU se incorpora con mayor presencia al resto de las naciones que operan en el Atlántico Sur. Donal Trump expresó claramente los intereses de su gobierno en la publicación de la Estrategia de Seguridad Nacional (ESN 20225) donde manifiesta un cambio en las Relaciones Internacionales de su país, marcando una evolución de la doctrina Monroe [1], del Corolario Roosvelt[2] a la Doctrina Monroe[3], la cual da prioridad a la búsqueda del dominó de occidente y con énfasis sobre América Latina sin admitir desafiantes estratégicos extrarregionales, principalmente China. La invasión estadounidense a Venezuela con el secuestro de su presidente no solo es una violaciones a los Derechos internacionales sino un ejemplo de demostración de poder sobre Latinoamérica, y su voluntad de hacerse de los recursos naturales y energéticos.
"Dicen que una golondrina no trae la primavera gozosa, ni los cabellos de la vejez". pero sin dudas anuncia su llegada. Es hora de crear conciencia de la gran importancia estratégica y soberana de la Antártida Argentina para comenzar a consolidar nuestra presencia en el territorio más allá del gobierno actual y de cualquier otro, lo cual nos permitirá llegar consolidados a la hora en que se de la verdadera disputa por el territorio antártico.
Ya lo expresó Rosa de Luxemburgo en 1915 ante la experiencia de la Primera Guerra Mundial en el Folleto Junius "Los momentos decisivos se reconocen no por el ruido de los cañones, sino por el silencio cómplice de quienes dicen hablar en nombre de los Pueblos".
[1] La Doctrina Monroe, formulada en 1823, nació como una advertencia a las potencias europeas: cualquier intento de colonización o intervención en el hemisferio occidental sería visto como un acto de agresión contra EEUU. Su objetivo original era impedir el retorno del colonialismo europeo en América y consolidar una esfera de influencia estadounidense.
[2] Corolario Roosevelt, 1904, el presidente Theodore Roosevelt amplió el principio de la doctrina Monroe. Este corolario convirtió a EEUU en una suerte de "poder policial internacional" en el continente, justificando intervenciones en América Latina y el Caribe bajo el argumento de mantener el orden y la estabilidad, y de evitar que los europeos intervinieran directamente.
[3] La Doctrina Donroe parte de una premisa política y simbólica: la idea de que "el destino del hemisferio occidental debe ser decidido por el pueblo estadounidense, no por naciones extranjeras ni por instituciones globalistas". Este enunciado combina un nacionalismo marcado con una desconfianza explícita hacia los organismos multilaterales y los arreglos internacionales tradicionales.