De la yerba mate, la Constitución Nacional y otras yerbas...
El Observatorio de Soberanía Argentina General Jorge Edgar Leal aspira a ser amigo de todas las argentinas y de todos los argentinos honestos y de buena voluntad. Y como buenos amigos que queremos ser, sentimos la obligación de alertar sobre aquellos peligros que vemos nos asechan, ya sean en el presente, o como un peligro potencial en el futuro. Y ojo, no es que veamos todo, o sepamos todo, pero el compromiso con nuestra Patria y nuestro Pueblo, nos obliga a estar atentos, investigar y estudiar, exhaustivamente, aquellos temas esenciales que poca, o ninguna difusión tienen, pasando desapercibidos y ocultos para la mayoría de nuestros compatriotas.
Éste es uno de esos casos.
Nos encantaría que los argentinos y argentinas del futuro puedan consumir una bebida, que es de las más sanas que existen, y que tanto nos identifica a los argentinos en el mundo: el mate. ¡Pero al paso que vamos ni nosotros vamos a poder seguir tomando mates! O al menos con yerba mate argentina...
La situación de los productores yerbateros es desesperante.
A nosotros, en cuanto consumidores, sólo nos interesa el precio de los productos que consumimos; pero quienes además de consumidores asumimos nuestro rol de ciudadanos responsables y de argentinos, nos interesa ver cómo son las cosas, y ver por qué está pasando lo que está pasando. Nos interesa el precio del producto, la calidad del producto, cómo se elabora el producto, quiénes producen el producto, en que condición producen el producto, y sobre todo, queremos que sea trabajo argentino con salarios que posibiliten la vida digna de los trabajadores, de los productores, y una rentabilidad empresaria justa, que posibilite la reproducción de toda la cadena de producción para beneficio y felicidad de todos. Difícil no es. Cuando la complican es porque un parásito está sacando más beneficio del que corresponde, o se quiere destruir el trabajo y la industria.
El problema de la yerba mate no es de ahora, lo mismo que el de todos los productores en general, que no sean los vinculados a los pool de siembra y al negocio financiero y de los agrotóxicos. Pero esa producción de los pool de siembra no es para producir alimentos para los argentinos, es para producir forraje para los cerdos y las aves de corral de China, casi en su totalidad. Negocio para las cerealeras que exportan (todas extranjeras), negocio para los puertos (todos en manos extranjeras). A nosotros nos dejan los montes y bosques arrasados, el suelo destruido, el agua envenenada y las comunidades desintegradas por falta de trabajo. Así es la industria extractivista de los agronegocios. La industria de la yerba es otra cosa, y está siendo destruida.
Los que tenemos más de 60 años nos criamos comiendo frutas como postre. En todas las casas y todo los días había frutas para los chicos. Y en todas las casas, si se quería, había asado los fines de semana. Cuando no había era porque se elegía comer unas buenas pastas con un buen estofado de carne vacuna, no de pollo, como ahora, cuando se puede comprar pollo, obviamente, porque la mayoría de los argentinos y argentinas, hoy ni eso pueden comprar. Pero tomar mates, o mate cocido con leche, o solo, también era una costumbre de nuestra infancia, por gusto y por placer, no por miseria y hambre.
Nos arruinaron la vida.
No ahora, desde hace rato, desde el 24 de marzo de 1976, cuando una banda de empresarios y banqueros delincuentes vinieron a saquear y endeudar el País (llevándose todos los dólares a sus cuentas en paraísos fiscales -EE.UU. y Reino Unido, principalmente-)
Estafa que está debidamente probada en las causas judiciales "Alejandro Olmos I y II", con sentencia de culpabilidad ambas. Por eso afirmamos que son delincuentes, porque ya fue probado en la Justicia. ¿Quieren conocer gracias a quiénes vivimos pagando una "Deuda" externa por la cual no recibimos los argentinos ningún beneficio como Pueblo? Ahí tienen, en esas causas, todos los nombres de los empresarios y banqueros chorros. Los mismos que nos siguen robando hasta el día de hoy, y en TODOS los gobiernos de esta democracia sin Pueblo.
Y no sólo vinieron a endeudar al País y a saquear sus recursos, sino también a quedarse con todo el patrimonio que los argentinos construimos con nuestros dineros por décadas! Decenas de empresas y propiedades estatales. ¿O de quién se creen que era SOMISA?, que se la quedó Paolo Roca a precio vil, y que para hacer más grande la estafa, la pagó con papelitos de colores y bonos devaluados del plan Brady. Así como él todos los empresarios que hicieron negocios y negociados con esa Dictadura. Como los Macri, que arrancaron con 7 empresitas y terminaron con más de 30, incluidos Bancos y Financieras. Todo esto lo explica muy bien Luis Majúl en sus libros "Los dueños de la Argentina I y II". Por eso la "Deuda" creció y creció, y no para de crecer.
Se estarán preguntando: ¿Y ésto que tiene que ver con el mate? ¡TODO!
Porque eso lo volvieron hacer con Menem, con Macri, y lo mismo están haciendo ahora con Milei, para robarnos lo último que nos queda. Así como fundieron a los empresarios y a los productores en el 76' para quedarse con sus empresas, propiedades, y los sectores productivos y de servicios claves, dejando a millones de argentinos sin trabajo y en la miseria crónica, lo mismo pasa cada vez que los ignorantes les vuelven a entregar el gobierno. ¡Van a votar enojados y sin estudiar historia, y después pagamos las consecuencias justos por pecadores!
No se puede votar enojados. No se puede votar sin estudiar historia.
No se puede dejar gobernar sin controlar exigiendo las promesas de campaña a ningún gobernante. ¡Nunca jamás! Es nuestro deber. Lo manda la Constitución. Carta Magna que no permite gobernar contra sus preceptos, porque es ilegal. Y cabe Juicio Político, Destitución y Cárcel.
Vamos de vuelta: la Carta Magna no permite gobernar contra sus preceptos, porque es ilegal, y cabe Juicio Político, Destitución y Cárcel.
Lo repito por tercera vez, por si no se entendió: la Carta Magna no permite gobernar contra sus preceptos, porque es ilegal, y cabe Juicio Político, Destitución y Cárcel.
No es como dicen los que no estudian, que si ganó las elecciones, cualquiera sea el mandatario, puede hacer lo que quiera y hay que esperar cuatro años para sacarlo. ¡Se lo puede sacar al mes de asumido! si las causas ameritan. ¿No ven cómo está aterrado Trump de perder las elecciones? Porque sabe que le pueden hacer juicio político y terminar en la cárcel. Acá es lo mismo. Y todas las democracias occidentales son iguales. Por eso Fujimori fue preso en Perú, Jaques Chirac y Sarkozy presos en Francia, José Sócrates en Portugal, y hay decenas de casos más, en América y en Europa.
La votación, si no fue fraudulenta, sólo da LEGITIMIDAD a los elegidos. Es sólo un sistema de selección popular. NADA MÁS. La legalidad la da sus actos de gobierno y su conducta personal. HAY DEBERES DE FUNCIONARIOS. No se pueden hacer ni dejar de hacer "cosas" que TODOS los funcionarios públicos están obligados hacer.
Y destruir el patrimonio de los productores Yerbateros, como el de cualquier otro productor, o el patrimonio de los argentinos y argentinas, así como el patrimonio de la Nación está tipificado como traición a la Patria en el artículo 29 de la Constitución Nacional.
¿Vieron la cantidad de Empresas que hicieron fundir?
¿Vieron cómo cierran comercios todos los días porque no tenemos dinero para consumir?
¿Vieron la cantidad de propiedades del Estado que mal venden?
¿Vieron cómo endeudan al País sin cumplir ningún requisito constitucional para hacerlo?
¿Vieron cómo destruyen décadas de construcción científica y tecnológica del País?
¿Vieron cómo entregan nuestras instalaciones e infraestructura a precio vil?
¿Vieron cómo cobran impuestos sin arreglar una ruta, construir una escuela o hacer un hospital?
Podría escribir mil cosas, todas ejemplificadas y plenamente justificadas. Pero sería infinito.
La situación de los yerbateros es la misma que la de una enorme cantidad de productores, pymes, cooperativas, comerciantes y trabajadores. A todo este Gobierno le cabe el artículo 29 de la Constitución Nacional por traidores a la Patria. Y no lo hacen gratis. Nunca se traiciona a la Patria y a su Pueblo gratis. Lo hacen volviéndose millonarios. Y la oposición, obligada por la Ley y la Constitución, a impulsar el Juicio Político y la destitución es cómplice si no lo hace, y está cometiendo el delito de falta de los deberes de funcionario, mínimo. No hace falta tener la mayoría parlamentaria para impulsar el Juicio Político. Mayoría hay que tener para ganarlo. Y hay que ver, con un Juicio Político bien planteado, cuántos se oponen para no quedar pegados al delito de Traición a la Patria. Los que se opongan son cómplices. Y si son muchos mejor, porque ya son una banda, una asociación ilícita, y ese ya es un delito penal muy grave que ni Dios los salva de ir presos.
Para nosotros, que la primera de las Soberanías es la Soberanía Popular, nos aterra como cada dos años la sociedad argentina, con displicencia e ignorancia, va a votar en "contra de...", como si de todo lo que pasara no tuviera ninguna responsabilidad, por acción u omisión. Ser ciudadano significa tener compromiso y responsabilidad. Como ciudadanos tenemos la obligación de controlar a los gobernantes para que gobiernen conforme al preámbulo de la Constitución nacional, y SINO NO. Se van a sus casas, o la cárcel, si corresponde.
Y cuando decimos que la sociedad va a votar con ignorancia (obviamente no todos) lo decimos sin soberbia. Nosotros, como Sócrates, que afirmaba que él sólo sabía que no sabía nada, para ser menos ignorantes, todo el tiempo estamos investigando, estudiando, informándonos y formándonos. Porqué parte de la sabiduría estriba en saber para qué somos tontos. A nosotros no nos convence la propaganda de nadie, vamos a las fuentes. Miramos con nuestros propios ojos. Y lo que vemos lo comunicamos. ¿Que nos podemos equivocar? ¡Obviamente! Pero tenemos la humildad suficiente para aceptar las correcciones, aprendiendo de los errores en cada ocasión.
Las cooperativas yerbateras están quebrando, los productores vendiendo sus tierras, y los trabajadores yéndose a Brasil a trabajar en sus plantaciones. Es un facto. Es un hecho incontestable.
Nuestros chicos, y adultos mayores, que se han muerto de hambre con Martínez de Hoz, Menem, De la Rúa, Macri y ahora con Milei, y que tantas veces mitigaron el hambre con un poco de pan duro y una taza de mate cocido, esta vez ni mate cocido van a tener para irse a dormir con un poco menos de hambre!!!
¡Están destruyendo toda nuestra industria nacional y el trabajo de los argentinos! No tienen perdón de Dios.
Y como buenos sanmartinianos que somos nos despedimos con las palabras, que el Gran Capitán decía en alusión al endeudador Bernardino Rivadavia, y su círculo de delincuentes: "robar es un delito, pero arruinar económicamente el país es traición a la Patria".
Reflexionemos compatriotas. No hace falta llegar a la crisis del 2001. Hay que parar antes la pelota y llevar a los delincuentes a la cárcel. Juicio Político por traidores a la Patria a todos y cada uno que corresponda, como manda su artículo 29.
